Busco trabajo

12 enero 2011

Me siento cualificado para asumir retos de envergadura. Soy un profesional joven, con poco recorrido en el tramo de los cuarenta. El tiempo ha forjado en mí aptitudes para la comunicación, así como la capacidad para crear y liderar equipos de alto rendimiento.

Mi gran vocación es la formación, aunque el marketing es el eje sobre el que gira mi trayectoria profesional. Me gusta pensar que soy un estratega y un ideólogo, aunque hace poco alguien me calificó como “hombre de soluciones”.

Tengo experiencia en el lado de la producción, así como en el de la distribución y atesoro un profundo conocimiento de varios sectores económicos. Manejo las técnicas inherentes a mi profesión y, además, desarrollo mis propias herramientas.

Y lo más importante… ¡¡¡garantizo resultados!!!


Año nuevo, vida nueva

Empieza un nuevo año. Es tiempo de fijarse objetivos e impulsar nuevos proyectos personales. La búsqueda de trabajo es, seguramente, uno de los retos prioritarios de muchos españoles para 2011.

Los datos publicados por el Ministerio de Trabajo e Inmigración del Gobierno de España indican que el número de desempleados en 2010 se situó en 4.100.073 personas, 176.470 más que en 2009, lo que representa un incremento del 4,5% respecto al ejercicio anterior.

El único dato positivo es que en el último mes del pasado año el paro decreció en 10.221 personas, un 0,25% menos respecto al mes anterior. Este es el mejor dato del mes de diciembre de los 10 últimos años, lo que le convierte en una luz para la esperanza en muchos hogares.

A pesar de todo, todavía quedan muchas preocupaciones por despejar en la mente de los españoles, como el paro de larga duración, el progresivo recorte de las ventajas sociales, el presumible retraso de la edad de jubilación o el amenazador futuro del sistema de pensiones, entre otras.

El trabajo de buscar trabajo

La búsqueda de trabajo puede enfocarse bajo dos perspectivas, la del desempleado y la de quien quiere cambiar de empleo. En el caso del primero, su prioridad es trabajar y obtener ingresos. Sin embargo, la prioridad de quien ya está ocupado es progresar, bien sea económica o profesionalmente. Para ambos, el trabajo es un derecho constitucional y un deber social.

La Constitución Española lo deja bien claro en su artículo 35: “Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo”.

Tal y como se indica en el Estatuto de los trabajadores, además de los derechos y obligaciones contraídos voluntariamente al suscribir el contrato de trabajo, los trabajadores tienen unos derechos laborales básicos, que son los siguientes:

  • la libre elección de profesión u oficio,
  • la libre sindicación,
  • la negociación colectiva,
  • la adopción de medidas de conflicto colectivo,
  • la huelga,
  • la reunión
  • y la participación en la empresa.

En contrapartida, tiene que cumplir unos deberes laborales que son:

  • cumplir con las obligaciones concretas de cada puesto de trabajo, con diligencia y buena fe,
  • respetar las medidas de seguridad e higiene que se adopten en la empresa,
  • cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus facultades directivas,
  • no concurrir con la actividad de la empresa,
  • y contribuir a la mejora de la productividad.

La responsabilidad de la búsqueda de empleo es compartida por la Administración y el propio ciudadano. El Estado promueve la realización efectiva del derecho al trabajo a través de su Sistema Nacional de Empleo, que articula mecanismos como el Servicio Público de Empleo Estatal, así como los Servicios Públicos de Empleo de las respectivas Comunidades Autónomas e incluso de otros países de la Unión Europea.

No obstante, es el propio interesado quien tiene que llevar siempre la iniciativa si quiere que su empleo se ajuste a sus expectativas.

Es más, desde el primer momento quien no tiene trabajo debe calificar su situación correctamente y hablar con propiedad, ya que no está parado, sino que se está en situación de desempleo, sin empleo o desempleado. No está parado porque su principal trabajo es, precisamente, buscar trabajo.

El reto de ampliar los retos

Decía San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, que “en tiempo de tribulación no hacer mudanza”. Sin embargo, yo pienso que es durante los tiempos de crisis cuando surgen las mejores oportunidades de cambio. Y esto es así porque es en las peores circunstancias cuando hacen falta los mejores profesionales, los más preparados, los más resistentes, aquellos que son capaces de enfrentarse a situaciones difíciles y provocar que las cosas cambien.

Esa es la razón que me induce a pensar que durante las crisis es un buen momento de hacer mudanza, de cambiar de empleo.

Los motivos que llevan a un trabajador a cambiar de empresa pueden ser muchos, pero hay uno especialmente importante. Se trata de la confluencia de intereses en el binomio trabajador-empresa, que conjuga las expectativas profesionales del trabajador, plasmadas en forma de ideas y motivación, y la pujanza empresarial de la compañía que se refleja en los retos que se propone y los recursos de toda índole que dedica a su consecución.

Bajo este enfoque, pueden darse diferentes situaciones que desembocan en diferentes consecuencias que afectan a la relación entre el trabajador y la empresa. Son las siguientes:

  • Si el trabajador no tiene ideas ni motivación, y la empresa no tiene retos ni recursos, la relación entre ambos está abocada al fracaso, bien por despido del empleado o bien por cierre de la compañía.
  • Si el trabajador no tiene ideas ni motivación, pero la empresa tiene retos y recursos destinados a su consecución, el despido es cuestión de tiempo.
  • Si el trabajador tiene ideas y motivación, pero la empresa no tiene retos ni recursos, la insatisfacción del primero propiciará su marcha, en forma de dimisión o de cambio de empresa. Este es uno de los principales motivos por los que se produce la fuga del talento en muchas empresas.
  • Si el trabajador tiene ideas y motivación, y la empresa tiene retos y recursos para alcanzarlos, el éxito duradero y beneficio mutuo está garantizado.

En el siguiente cuadro se expone un resumen gráfico de esta reflexión acerca de la confluencia de intereses en el binomio trabajador-empresa:

Si la montaña no va a Mahoma…

… Mahoma va a la montaña. El trabajo no siempre viene a buscarte. Es uno mismo quien debe poner todos los medios para encontrar el empleo o la profesión deseados.

No hay fórmulas mágicas ni recetas milagrosas para conseguirlo, pero la actitud con la que se afronta el proceso puede ser determinante para conseguir la meta deseada. Esa actitud se forja con “automensajes” dirigidos a elevar la autoestima, incrementar la motivación, actuar con firmeza y mantener la esperanza sin perder nunca el optimismo.

Esos mensajes interiores que mueven a la acción son los siguientes:

  1. Quiero ese trabajo”: Es imprescindible conocer qué queremos obtener para diseñar la estrategia de búsqueda idónea. Por eso, hay que definir cuáles son los objetivos profesionales, es decir, el perfil del puesto que queremos desempeñar, las características de la empresa en la que se desea trabajar, las aspiraciones económicas, las condiciones de trabajo, etc.

    Plasmar un plan por escrito ayuda a conocerse mejor y permite estructurar la búsqueda en diferentes etapas y detallar las actividades diarias a realizar. Es también una forma de comprometernos con los objetivos que nos hayamos propuesto.
  2. Pongo todos los medios para conseguirlo”: La búsqueda de trabajo es un trabajo en sí misma, por eso debe ser una búsqueda activa fundamentada en la organización personal. Algunas sugerencias para planificarse son:

    • Definir un horario de trabajo y ponerse en marcha cada mañana con la misma obligación y los mismos hábitos que cuando se trabaja por cuenta ajena.
    • Ser constante. Aprovecho aquí para recordar una de mis citas favoritas: “perseverar es triunfar”. A otras personas les sonará más aquello de “quien la sigue la consigue”. Al final, ambas historias acaban bien y gana el bueno, el que se lo ha merecido.
    • Explorar y gestionar la información de oferentes de trabajo, prescriptores e intermediarios. Es decir, crear y mantener actualizadas las bases de datos de empresas, head hunters, empresas colocadoras, empresas de trabajo temporal o de empresas en las que se desea trabajar.
    • Explorar las técnicas más innovadoras. A las tradicionales fuentes de información en las que se solicitan aspirantes a cubrir la demanda de empleo, como la prensa escrita y las empresas de selección hay que añadir la prensa on line y los portales de empleo como Infojobs, Trovit, Infoempleo, Net Laboris o Trabajar.com.
    • Anotar todos los avances que se vayan produciendo, para dejar constancia de lo realizado y revisar a posteriori los resultados de las acciones emprendidas.
    • Realizar los ajustes necesarios en la estrategia de búsqueda de empleo si no se obtienen resultados conforme pasa el tiempo. Llegados a este punto, quizás haya que reajustar algunas aspiraciones y objetivos.
  3. Soy la persona que necesitan”: Probablemente sean muchos los aspirantes que quieren cumplir nuestros mismos sueños. Nosotros sabemos que somos la persona idónea, pero la empresa quizás no lo sepa. Por eso, hay que diferenciarse del resto:

    • El currículum vitae tiene que estar siempre preparado. En él deben destacar las habilidades sobre los títulos, especialmente aquellas que le hacen a uno diferente o mejor.
    • La especialización y la experiencia son factores diferenciales en el proceso selectivo para muchos puestos, especialmente para todos aquellos que entrañan un elevado nivel de responsabilidad. La experiencia debe expresarse en términos de competencias adquiridas y capacidades desarrolladas en las anteriores etapas (tanto académicas como profesionales). Algunas de las competencias más valoradas por las empresas son: ser polivalente, flexible, innovador y resolutivo, comprometerse con la empresa, saber trabajar en equipo, saber gestionar el estrés, tener dotes de liderazgo y sobretodo, tener iniciativa y altas dosis de sentido común.
    • La carta de presentación debe despertar la curiosidad de quien la lee y animarle a mantener una entrevista personal.
    • La entrevista debe prepararse como si se tratara de la final de un campeonato, repasando mentalmente todos los escenarios que pueden darse y entrenándose para responder eficazmente a cualquier aspecto que no se haya previsto. Lógicamente hay que cuidar la apariencia para causar una primera impresión positiva y dejar que lo que uno lleva en su interior haga el resto.
  4. ¡Insisto! Soy la persona que necesitan”. Uno mismo es quien tiene que aplicar las técnicas de marketing personal para convertirse en su propio producto, con sus atributos físicos y psicológicos, fijar su precio o salario, determinar el alcance geográfico de su actividad y diseñar las acciones de comunicación para incrementar la notoriedad y el valor de la marca asociada a su nombre y apellidos.

    En la fase de promoción hay quien enlata sus habilidades en un CD, otros diseñan blogs o crean páginas web, e incluso hay quien publica videos en YouTube para ganarse el favor de una audiencia que impulsa a los más creativos. Este es el caso de muchos cantantes, diseñadores o realizadores de cine que ante la dificultad de introducir sus trabajos en la industria correspondiente realizan sus propios videos, bocetos, maquetas o películas y las difunden a través de la red. Las visitas que obtienen son el indicador del mercado potencial. Si la propuesta gusta se incrementan exponencialmente y las ofertas laborales se acumulan.

    Aprovecho para explicar en este punto que el guiñol de David Bisbal hablando de mí, y que yo he utilizado para ilustrar este artículo (y de paso hacer un poco de promoción personal) es un ejemplo real. Y es así, porque hace algún tiempo, contamos con la colaboración excepcional de los Guiñoles de Canal+ para realizar las presentaciones de los ponentes que participamos en una Convención Nacional que celebró Euronics en la Ciudad de las Artes y las Ciencias de Valencia. Fue gracias al apoyo del equipo de Sogecable compuesto, en aquel momento, por Javier Álvarez de las Asturias, Alfonso Ruiz de Ojeda, Santiago Torrellas, Alejandro de Julián, entre otros.

  5. Conozco y me conocen”: El trabajo es también un factor de socialización. Por tal motivo, a través de la interacción social también se puede acceder al mundo laboral.

    El networking o red de contactos personales y profesionales es una de las formas de búsqueda de empleo más utilizadas y, aunque no garantiza la obtención del empleo, es un aspecto importante para optar, al menos, a una entrevista. Además, a muchos empleadores les confiere un plus de confianza tener referencias directas del entorno del trabajador. No es determinante, pero es influyente.

    Internet ha propiciado la aparición de redes sociales, como Facebook, Twitter, My Space, Xing o LinkedIn. Estas dos últimas están más orientadas al mundo profesional, por eso, son muchas las personas que se registran y publican su perfil digital como si de un escaparate se tratara. Al fin y al cabo permite comparar perfiles profesionales a golpe de clic.

    En ambos casos, el candidato debe saber que se habla de él, pero que además en internet queda una huella escrita que, a través de buscadores como Google, puede ser utilizada por cualquier entrevistador o empresario para decidir acerca de su contratación. Lo que diga (escriba) o digan (escriban) acerca de él puede servirle o dejarlo fuera.

  6. Estoy preparado para asumir el reto”. La búsqueda de empleo puede compatibilizarse con la participación en cursos, seminarios o simplemente con lecturas que refuercen nuestra preparación para acceder al empleo deseado.

    La formación de nuevas destrezas durante este periodo de búsqueda también puede permitirnos reorientar su carrera profesional en otras direcciones.

    En cualquier caso, hay que aprovechar bien el tiempo de espera activa y prepararse para asumir los retos que seguro llegarán.

  7. También me lo puedo montar por mi cuenta”. En ocasiones, pueden ser tantas las dificultades para acceder al empleo deseado que se llega a una de las etapas trazadas en el plan de búsqueda en la que se aconseja trabajar por cuenta propia, lanzándose al mercado laboral como freelance o creando su propia empresa. De esta forma, podrá dedicarse a desarrollar la profesión anhelada.
  8. Iré donde sea necesario”. Que no haya demanda de tu perfil profesional en la población en la que habitas no quiere decir que no lo haya en otros lugares. La búsqueda de empleo puede llevarte a explorar oportunidades lejos de tu ciudad e incluso lejos de tu país. Puede ser un buen momento para emigrar o convertirse en expatriado.

    Según Manpower, una de las principales empresa de contratación de personal del mundo, los países que ofrecen las mayores expectativas de trabajo en 2011 son, por este orden: India, China, Taiwán, Brasil, Turquía, Singapur, Perú, Australia, Costa Rica y Argentina.

Esta es una declaración de intenciones en toda regla. ¿Alguien se atreve a contratarme?

11 comentarios

  • CARLOS TORME
    7 años ago

    Magnífico artículo, Javier.

    Lamentablemente me acuesto casi todos los días pensando que sigue habiendo poco paro en España. No hay día que como consumidor o profesional no me encuentre con alguna persona incompetente o que en definitiva no cumple con los deberes laborales que mencionas.

    Un abrazo!!!

  • 7 años ago

    Hola Javier,

    muy buen post, es un tema que está en boca de todos y al que en estos momentos me estoy enfrentando día a día, a la vez que mejoro y profundizo en mi formación.

    Como bien has dicho hay que sentarse y poner en marcha una estrategia, analizando y planenado todos los pasos para poder afrontar cualquier acción con las mayores probabilidades de éxito, hay veces que puede que no se tenga éxito, pero en el largo plazo seguro que sí.

    Y no hay que olvidarse de una cosa, que detrás de una situación compleja,crisis,dificultad,… siempre hay una oprtunidad de mejora!

    Un abrazo Javier!

    Phoenix.

  • 7 años ago

    reestructurar el plan para buscar trabajo es una acción constante que tienen que hacer muchos desempleados. Esto a veces los hace personas muy ingeniosas, para bien o para mal. Postales

  • 7 años ago

    Te quiero, porque no sólo eres inteligente, sino que tienes el don de saber comunicar lo que sabes. Muy bien descrito el proceso de búsqueda y estoy totalmente de acuerdo con que se está “en situación de desempleo, sin empleo o desempleado”. No está parado el que busca activamente trabajo, esa distinción a nivel mental, es importante para mantener la autoestima y para estar motivado a pesar de las circunstancias. La fe en si mismo y el saber venderse son necesarios para el éxito. Estar bien informado, conocerse y estar dispuesto a cambiar lo que no ayude, son la base para que alguien esté dispuesto a integrarte en su proyecto de empresa. Un abrazo,

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