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Un hoy vale por dos mañanas. Así definía Benjamin Franklin la importancia de exprimir nuestro presente.

Tendemos a creer que dominamos el tiempo, pero en realidad, vivimos devorados por las circunstancias que nos rodean y por los horarios que nos imponen desde el momento en el que el despertador nos obliga a saltar de la cama hasta que finaliza, a horas intempestivas, el programa de televisión que nos distrae o el partido del equipo que nos hace sufrir.

Entre tanto, prisas para llegar a nuestro lugar de trabajo, tareas que se suceden a toda velocidad, escaso tiempo para llevarnos algo de comida a la boca, llamadas de teléfono que se prolongan más de lo deseado, correos electrónicos que hay que responder antes de que se pierdan para siempre en el buzón del olvido, atascos para volver a casa antes de que nuestros hijos se vayan a dormir y una cena rápida mientras nos enganchamos a la pantalla que acabará de matar nuestro día,… otro día más. Y otro día menos.

Dominar el tiempo es dominar nuestra vida. Debemos marcarnos sencillas rutinas que nos permitan hacer ejercicio físico a diario, desarrollarnos intelectualmente a través de la lectura o la realización de cursos o actividades que mejoren nuestras habilidades, disfrutar de nuestra familia o relacionarnos con nuestros seres queridos, amigos y la sociedad que nos rodea.

Es el primer paso para comenzar a ejercer un verdadero control sobre el tiempo que recibimos gratis cada día… 24 horas. Una parte es para descansar y reponer energías, otra para trabajar, en el caso de las personas en activo, y el resto es para vivir con intensidad.

Organízate para que otros no se aprovechen de tu tiempo.

El artículo “En el nombre del marketing”, en el que analicé la interesante estrategia de marketing que la Iglesia Católica ha desarrollado desde hace más de 2.000 años, concluía acerca de la necesidad de renovar un “modelo de negocio” que está quedando obsoleto y que evoluciona a un ritmo más lento que el resto de la sociedad. La Iglesia católica tiene la imperiosa necesidad de reinventarse para adaptarse a los nuevos tiempos.

La reciente elección de un jesuíta como sucesor de Benedicto XVI puede ser el primer paso para acometer ese urgente proceso renovador.

Desde el nombramiento del Papa Francisco, del que estos días se ha cumplido un mes, se suceden las muestras de admiración por el estilo rebelde con el que el cardenal Jorge Mario Bergoglio ha asumido sus nuevas funciones al frente de la Iglesia católica. Son gestos sencillos, pero de enorme calado social, que anticipan su firme voluntad de reformar la institución y restablecer el vínculo con la sociedad, que se había ido deteriorando con el paso del tiempo como consecuencia de la rigidez y el anquilosamiento de la jerarquía eclesiástica.

El día que se cumplía un mes de pontificado, los prestigiosos diarios El País y El Mundo se referían a este hecho con titulares contundentes: “El Papa Francisco inicia su revolución” y “Las revoluciones de Francisco”, respectivamente.

La elección del nombre, asociada a San Francisco de Asís, santo de los pobres; la sencilla sotana blanca con la que se dirigió al mundo; renunciar a las comodidades del apartamento pontificio; lavar los pies el día de Jueves Santo a doce jóvenes reclusos, dos de ellos musulmanes; una comunicación clara y directa con la gente; el respeto a miembros de otras religiones y ateos; así como el nombramiento de un consejo formado por ocho cardenales de los cinco continentes para que le ayude a gobernar y a reformar la Curia Romana, denotan los principales rasgos que conforman su estilo de liderazgo: determinación, innovación, naturalidad, sencillez, austeridad, proximidad, trabajo en equipo y humildad.
Algunos bautizan este tipo de actitudes con la expresión “romper el protocolo”. Yo prefiero denominarlo “predicar con el ejemplo”.

El pasado lunes El Economista publicó una entrevista que me realizó hace unos días la periodista Eva Sereno, con motivo de mi reciente nombramiento. Además de analizar los principales efectos que el retroceso del consumo ha producido en el mercado, así como los mecanismos que estamos desarrollando desde Euronics para superar la situación, fue una gran oportunidad para exponer los principales ejes estratégicos en los que quiero focalizar mi gestión.

La cita destacada que da título a la noticia se centra en el reto de consolidar nuestra amplia red de establecimientos asociados y transformarlos en una auténtica cadena de tiendas coordinadas estratégica y operativamente para incrementar su competitividad.

Os la transcribo a continuación. Espero que os guste.


“Debemos convertirnos en auténtica cadena de tiendas”

Aunque lleva desde 1997 en Euronics, Javier Panzano acaba de ser nombrado director general de esta cadena de distribución de electrodomésticos con sede en Zaragoza y que opera bajo el formato de central de compras. Con más de 1.000 puntos de venta en España y una facturación conjunta de cerca de 450millones de euros en 2012,Euronics España afronta nuevos retos como el e-commerce o la multicanalidad a la que se dirige el sector, que en España se ha visto afectado por la crisis. La empresa, que forma parte de Euronics Internacional, espera conseguir un mayor dinamismo en las ventas de la mano de productos tecnológicos innovadores como tabletas, smartphones o televisores LED.

Las instituciones y asociaciones empresariales, como por ejemplo, Cámaras de Comercio, Cámaras agrarias, Confederaciones empresariales o Federaciones sectoriales y multisectoriales de empresarios, constituyen un modelo de asociacionismo que actúa en defensa de los intereses comunes de los asociados a quienes representan.
Cada institución se organiza en torno a unos objetivos y prioridades determinados. Además de prestar un conjunto de servicios a sus asociados, les protegen del intrusismo y de la competencia desleal y actúan como lobbies ante la Administración.

A pesar de que existen instituciones con una larga trayectoria que han conseguido cohesionar a sus asociados, este modelo de asociacionismo se está debilitando por diferentes motivos. Los más habituales son el individualismo y atomización de los intereses de sus asociados, el excesivo número de instituciones existentes, la falta de definición de objetivos, la ineficacia de sus mecanismos internos de gestión, no disponer de recursos suficientes, carecer de información actualizada de la evolución de su sector por no destinar los recursos necesarios a la investigación, tener sistemas de financiación que dependen de aportaciones externas (fundamentalmente de subvenciones de la Administración), la concentración de poder en determinadas personas que limitan la renovación interna, la politización de algunos dirigentes, el acomodamiento, la falta de profesionalización y el bajo nivel formativo de algunos gestores, priorizar intereses particulares sobre los intereses colectivos, la excesiva burocracia interna y la escasa transparencia de la gestión.

Después de 16 años desempeñando las funciones de Director de Marketing en Euronics España, el Consejo de Administración me ha designado Consejero Delegado y Director General, en sustitución de Víctor M. Rodríguez Nadal, quien ha realizado una gran labor al frente de la organización, desde su fundación en 1997.

Asumo el reto con ilusión y convencido de que, aunque el año que hemos dejado atrás ha sido muy complicado para el sector Electro (electrodomésticos y electrónica de consumo), seremos capaces de mantener un papel protagonista en el nuevo escenario sectorial que se está configurando y que determinará el futuro de la distribución de nuestro país.

Inicio esta etapa profesional con los mejores propósitos y, aunque 2013 será también un año difícil, lo hago confiado en que seremos capaces de superar todas las dificultades que se vayan presentando. Pondré todo mi esfuerzo para alcanzar las metas que nos hemos propuesto y seguiré siendo fiel a los valores que han hecho de Euronics una organización de referencia en nuestro sector: transparencia, orientación al socio, eficiencia en costes y cooperación. Estos valores seguirán guiando nuestro quehacer diario y, sin duda, contribuirán a fortalecer nuestra posición en el mercado y modernizar nuestra organización.

Los pilares sobre los que se apoyará mi nuevo cometido son:

  • un equipo de profesionales extraordinario, motivado y comprometido;
  • una amplia red de asociados especialistas, compuesta por más de 1.000 puntos de venta en nuestro país que suman una facturación conjunta de, aproximadamente, 450 millones de €;
  • la adhesión a Euronics International, ya que a través de nuestra matriz internacional, formamos parte de la mayor cadena de electrodomésticos de Europa, presente en 31 países, con un volumen de ventas de 16.200 millones de euros (datos 2011) y más de 11.000 puntos de venta. Euronics está presente en Albania, Alemania, Austria, Bélgica, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Moldavia, Noruega, Polonia, Portugal, Reino Unido, Republica Checa, Rusia, Suecia, Suiza, Turquía y Ucrania.
  • la técnica de las tres Tés. Seguiré poniendo en práctica la técnica que me ha funcionado a lo largo de toda mi carrera profesional, “Trabajo, Trabajo y Trabajo”. Siempre da buenos resultados.

El escritor francés Honoré de Balzac decía que “en las grandes crisis, el corazón se rompe o se curte”. Evidentemente, atravesamos tiempos difíciles, pero este es el mejor momento para ser optimista, sin dejar de ser realista. En los momentos de dificultad surgen las grandes oportunidades, la predisposición al cambio es infinitamente mayor, se aprende de los errores del pasado y todo el mundo acepta respuestas distintas que solucionen los viejos problemas que antes no se supieron resolver. Las posibilidades de éxito son más inciertas, pero hay una energía que surge desde el interior que me anima a afrontar el reto con determinación y que me incita a pensar que este nuevo desafío va a merecer la pena.

Empieza un nuevo año. Feliz 2013. Felices nuevos retos!!!