Formando a los líderes… del futuro

1 febrero 2018

No siempre se tiene la oportunidad de ponerse delante de un auditorio selecto y exigente… los líderes del futuro. Hace unos días lo hice, y la experiencia fue increíble.

La audiencia estaba compuesta por alumnos de segundo curso de bachillerato del Colegio FEC Nuestra Señora del Carmen de Zaragoza. El momento vital en el que dichos alumnos se encuentran es realmente fascinante, pues en pocos meses tienen que superar la PAU (Prueba de Acceso a la Universidad) y elegir los estudios con los que buscarán un camino profesional para diseñar una parte fundamental de sus vidas.

Empezamos hablando de un nuevo concepto cuyos síntomas resultan muy familiares a muchas personas, especialmente adolescentes. Se trata de la Nomofobia, un trastorno que sufren muchas personas por miedo a estar sin teléfono móvil. El término proviene de la expresión inglesa “nomophobia”, cuyo significado es “no-mobile-phone fobia”. Los adolescentes son uno de los grupos de población más afectados por esta nueva enfermedad, dado que sus relaciones sociales se construyen en torno al dispositivo móvil, lo que, sin duda, les genera una enorme dependencia, además de centrar gran parte de sus preocupaciones y de su atención.

Pero, como más allá del teléfono móvil hay vida, era importante enfrentarlos a un espejo de realidad para hacerles tomar conciencia que su futuro depende de que enfoquen toda su atención en ellos mismos y se proyecten al futuro para descubrir como quieren que sea su vida.

Para ello, durante aproximadamente una hora, trabajamos algunas ideas clave que ayudan a los adolescentes (y adultos) a liderar su vida:

  • El riesgo de moverse por percepciones. Es importante distinguir entre la realidad y como interpretamos dicha realidad, en base a nuestra cultura, experiencia, educación, valores o expectativas. La percepción de la realidad condiciona nuestro comportamiento y nuestras decisiones. La adolescencia es un buen momento para comenzar a tomar conciencia de la necesidad de distinguir entre realidad y percepción para evitar errores de interpretación, tomar decisiones equivocadas o ser manipulado fácilmente. Toca elegir un futuro, por eso hay que poner toda la maquinaria a trabajar con seriedad y responsabilidad, con nitidez y sin fantasías.
  • Elegir la actitud positiva. La actitud es una poderosa arma para enfrentarse al mundo y a las circunstancias que se presentan en la vida real. La actitud de una persona frente a algo inesperado marca la diferencia, pues demuestra la capacidad de la persona de superar o afrontar cierta situación. Todo lo que está por venir es incierto. Por eso, el adolescente tiene que prepararse para asumir cualquier circunstancia y enfrentarla con madurez y energía, y siempre, de forma positiva. Elegir la actitud cada día ayuda a crear el futuro que se desea.
  • El impulso de la motivación. Tener claros los objetivos es el primer paso. Dirigir la conducta hacia el logro de esos objetivos es el segundo. Poner toda la energía necesaria para alcanzarlos es casi una garantía para alcanzarlos. La motivación varía en función de cada persona e incluso, en una misma persona, en función del momento. Saber encender la chispa que pone en marcha el motor para rodar hacia nuestros sueños es fundamental para no atascarse en la línea de salida. Nuestro futuro depende de cada uno de nosotros y de la energía que pongamos en alcanzarlo.
  • El poder de volverse a poner en pie. Desde que damos nuestros primeros pasos aprendemos que siempre hay que levantarse cuando se cae. De otra manera, nunca aprenderíamos a caminar. La vida es lo mismo. Atravesamos momentos en los que sentimos caer y toca ponerse en pie para continuar. La capacidad de las personas para adaptarse a los problemas y situaciones adversas, compensando lo negativo con una actitud positiva y optimista se llama resiliencia. Consiste en saber aprender de la derrota y transformarla en oportunidad de desarrollo personal. Es un maestro poderoso que puede habitar en nuestro interior si nosotros queremos. Hay muchos ejemplos de personas que nunca sucumbieron ante la adversidad ni ante situaciones realmente extremas. Ellos son el mejor estímulo para convencernos de que debemos superar cualquier obstáculo que se nos presente en la vida. Y seguro que lo haremos.

Qué envidia, estar delante de un grupo estupendo de jóvenes que tienen toda una vida por delante para cumplir los sueños que se propongan. La experiencia para mi fue maravillosa, y no podía dejar de lanzar unos consejos finales para dejar en cada una de sus mentes una pequeña huella de mi paso por sus vidas: “no os rindáis nunca”, “dad siempre el 100% ante cualquier situación”, “sed siempre la mejor versión de vosotros mismos”, y sobretodo, “vivid a tope”.

Sois los líderes del futuro, y vuestro futuro dependerá de cómo lideréis vuestra vida.

1 comentario

  • Mª Ángeles
    3 días ago

    Como profesora de esos líderes del futuro, tuve el placer de asistir a tu charla. Gracias por transmitir tanto y tan valioso. Ellos salieron emocionados y con una enorme motivación. Y yo, que ya no soy una líder del futuro, salí llena de agradecimiento y de fuerza.
    Gracias de corazón. Sigue emocionando y motivando. Tienes un don.

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