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¿Quien no ha tenido alguna vez el sueño de montar su propio negocio?

Todo el mundo puede imaginar cómo sería su empresa ideal. Lo complicado, generalmente, es hacer despegar las ideas y llevarlas a la práctica. La falta de recursos, en ocasiones, unida a la falta de coraje, entierran miles de proyectos empresariales que nunca verán la luz.

Con la vocación de hacer que esos proyectos despeguen con fuerza ha nacido T-ZIR (Torrevillage Zaragoza’s Innovation in Retail Center), un centro de investigación en temas relacionados con el retail que aspira a crear un ecosistema orientado a dar respuesta a los retos actuales y futuros del comercio a través de la innovación y del emprendimiento.

Entre los socios fundadores de esta iniciativa destacan Telefónica, Intel Corporation o Microsoft.

El Crowdworking La Estación (antigua estación de Utrillas de Zaragoza) es donde se única la sede de este centro de innovación abierta y de investigación colaborativa. Existen varios espacios similares impulsados por Telefónica en diferentes lugares, nacionales e internacionales, cuya misión es convertirse en hubs o centros de innovación en el que las start-up puedan hacer crecer su negocio digital de la mano de expertos del ecosistema de la red de emprendimiento Open Future impulsada por Telefónica, como Wayra, Talentum, Think Big o Amérigo, entre otros.

Una de sus primeras actuaciones ha sido la activación de una plataforma digital que favorece la conexión de las start-up de cualquier parte del mundo para presentar sus proyectos, así como la creación de la primera aceleradora de retail de Europa, que será el primer proyecto de innovación del T-ZIR.

Los objetivos del proyecto son los siguientes:

  • Atraer y retener talento innovador aplicable al sector retail, para crear un ecosistema referente en Europa donde se desarrollen nuevas experiencias de compra.
  • Apoyar a los emprendedores, motivarlos y dirigirlos para que sus ideas y proyectos se plasmen en un piloto que permita testear su adaptación al mercado.
  • Acelerar el desarrollo de las start-up, mejorando su proyección, crecimiento y escalabilidad.
  • Crear valor en torno a un sector de actuación enmarcado en una red comercial real que va a ir creciendo hasta alcanzar una posición referencial en Europa gracias a la innovación en el retail.

Para ello, se han definido cuatro grandes retos:

  • Reto 1. Nuevos servicios para el comercio integrados en modelo de plataforma. Engloba proyectos capaces de ofrecer nuevos servicios para el sector retail, o que posibiliten nuevos modelos de relación para sus distintos players (aplicaciones de gamificación, programas de fidelización o marketplaces de servicios, etc.).
  • Reto 2. Mejora de la experiencia de compra. Fórmulas innovadoras para la parte sensorial, emocional o social del cliente durante el proceso de compra que mejoren la experiencia de usuario (pop up stores, espacios innovadores, smart commerce, personalizaciones, realidad virtual, etc.).
  • Reto 3. Customer insights: conocer mejor al cliente. Soluciones que permitan entender mejor al cliente y anticipar sus necesidades, actuar en tiempo real y de forma personalizada (Big Data, NFC, neuromarketing, análisis predictivo, etc.).
  • Reto 4. Hibridación del mundo físico y digital a lo largo de la cadena de valor del sector. Programas transformadores que posibiliten la convivencia del modelo tradicional físico con el reto de la digitalización del sector, aportando eficiencia en todos los procesos de la cadena de valor: interacción con el cliente, cadena de suministro, logística, gestión del stock y servicio post-venta (Internet of Things, sistemas de optimización de envío, mobile commerce, etc.).

Metodología de aceleración

La aceleradora del retail cuenta con una metodología propia, regida por principios de co-creación, enfoque al usuario, agilidad de procesos y escalado; que además, persigue la realización de un piloto en un escenario real.

El Programa tendrá una duración de 6 meses, a lo largo de los cuales se celebrarán:

  • Sesiones individuales con un mentor experto en innovación para consolidar el modelo de negocio y su escalabilidad. Estas sesiones se centran en contenidos orientados a trabajar en las diferentes etapas de la cadena de valor (research, design thinking aplicado al testing, mínimo producto viable, marketing y ventas, escalado y piloto). Al final se realizará un plan de piloto que presentarán en el Demo Day.
  • Talleres grupales para trabajar de forma práctica las diferentes fases de la metodología. Mediante aplicación de herramientas de innovación se trabajará conjuntamente en el proceso de ideación, favoreciendo la aparición de sinergias. Estos contenidos formativos se complementarán con actividades como pitch & beers, open sesions, demos y charlas inspiradoras; donde de involucrará a miembros de la red de comercios T-ZIR, embajadores, partners u otras personalidades inspiradoras que puedan exponer su visión y conocimientos.
  • Actividades 1 to 1 con la Red de comercios T-ZIR. La red de comercios T-ZIR es un valioso recurso para los participantes. Mediante la participación activa de estos miembros se creará una bolsa de servicios que permitirá que los comerciantes se involucren en los diferentes proyectos con los que pudieran tener afinidad. De este modo se fortalece el networking entre la red de comercios y las start-ups.

A través de este programa se ofrece a los emprendedores formación a lo largo del proceso de aceleración, networking con diferentes agentes de la cadena de valor del retail, partnership para lanzar y escalar el proyecto innovador y un piloto en un escenario real, que incluye subvenciones y acompañamiento para desarrollar prototipos y testear su solución en un banco de pruebas real.

Si tienes un sueño, quizás ha llegado el momento de hacerlo realidad. Innova y emprende para impulsar el retail del futuro.

Hace unos días leí una historia que me hizo reflexionar profundamente acerca de las decisiones que tomamos en momentos cruciales que determinan la vida de las personas.

Un maestro y su discípulo viajaban visitando diferentes lugares y conociendo personas que se traducían en nuevas experiencias de aprendizaje para el joven aprendiz.
En cierta ocasión llegaron a un lugar de apariencia muy pobre en el que vivía una familia compuesta por un matrimonio con sus cuatro hijos y la abuela materna. Todos ellos vestían con ropas rasgadas, viejas y sucias. Era un espacio hecho de madera y cartones, de apenas 10 metros cuadrados, en los que se acumulaba la mugre y la desidia.

La familia vivía en la miseria. Se alimentaban de la leche que les proporcionaba una vieja vaca de su propiedad. La leche sobrante la vendían o la cambiaban por otros alimentos en el pueblo más próximo. Y de este modo, conseguían sobrevivir.

Cuando se quedaron solos, el maestro le dijo a su discípulo que se llevara la vaca a un acantilado próximo y la tirara al vacío. El joven, atónito y asustado, obedeció a su maestro, a pesar de saber que la vaca era el único medio de subsistencia que tenía la familia. Empujó a la vaca y la vio morir.

Dos años más tarde, el viejo maestro y su joven discípulo regresaron al lugar. La chabola había desaparecido, y en su lugar, se alzaba una casa grande con un jardín enorme en los que crecían árboles, plantas y flores, que daban un colorido muy alegre al conjunto.

El discípulo pensó que, tras la muerte de la vaca, la familia habría abandonado el lugar. Le horrorizaba la idea de que su destino hubiera empeorado a partir de aquella trágica decisión. Pero al acercarse a la casa descubrió que las personas que allí habitaban eran las mismas, pero su situación económica y emocional era radicalmente distinta. Todos parecían muy felices.

Cuando el joven preguntó al padre (el dueño de la vaca) acerca de cómo se había producido ese cambio tan drástico, el señor le respondió que al principio sintieron desesperación y angustia al ver como desaparecía su único medio de subsistencia. Pero, al poco tiempo, se dieron cuenta de que tenían que desarrollar nuevas habilidades para resolver su problema.

Por eso, empezaron a sembrar en la parcela que rodeaba la casa. La cosecha fue buena y pudieron venderla obteniendo suficiente dinero para alimentarse, vestirse mejor y construirse una nueva vivienda.

La lección que recibió el joven discípulo de su maestro fue extraordinaria. La vaca era la cadena que atrapaba a la familia en su conformismo y les impedía crecer. Al liberarse de ella, desarrollaron todo su potencial interior sin fijarse ningún límite. Y el resultado fue extraordinario. Fueron más felices.

En ocasiones, nos enfrentamos a situaciones que nos producen miedo y angustia. Son situaciones que amenazan con alterar nuestra propia estabilidad, aquella que nos hace sentir cómodos en una especie de zona de confort, aunque en realidad, seamos esclavos de una vida pobre a la que nos hemos acostumbrado.

Nos creamos cadenas imaginarias cuando renunciamos a nuestros sueños, a desarrollar todo nuestro potencial interior, cuando no sabemos resolver nuestros problemas o, simplemente, cuando nos mostramos conformistas con nuestra mundana existencia. En estas ocasiones no somos conscientes de que modificando determinadas rutinas podríamos dar un giro apasionante a nuestro destino.

Librarse de la vaca significa vivir libre, con responsabilidad, pero sin miedos. Cumplir aquella vocación que siempre rondaba por nuestra cabeza, arriesgarse a emprender la empresa en la que siempre soñábamos trabajar, apostar por uno mismo, creer en que todo lo que nos proponemos puede alcanzarse y dar el paso que fije la huella que siempre quisimos dejar a nuestros descendientes.

En el momento en el que tomamos conciencia de que debemos arrojar nuestras vacas por el precipicio nuestra mente hace un click definitivo, iniciando un cambio de rumbo o modificando el actual para deshacerse de las frustraciones, temores, perezas y frenos que le impedían intentar algo nuevo o hacer de una forma mejorada algo que se estaba haciendo mal.

¿A qué estás esperando para hacer click?

Tira tus vacas por el precipicio y persigue tus sueños. Las mejores decisiones son las que te llevan desde el lugar en que no deberías estar al lugar al que siempre quisiste llegar.

¿Por qué nos cuesta tanto cambiar nuestros hábitos y comportamientos? Aún siendo conscientes de la conveniencia de hacerlo, siempre encontramos argumentos para justificar por qué hacemos lo que hacemos, aunque, realmente, no sea lo que deberíamos hacer para conseguir que todo cambie.

Los creadores de la video-animación ¿Te atreves a soñar? son los consultores de Inknowation, una empresa cuyo principal objetivo es orientar a las organizaciones en su proceso de transformación hacia un nuevo paradigma empresarial a través de una metodología innovadora basada en técnicas de diseño, innovación, psicología, estrategia y gestión.

Dicha metodología consta de cinco pasos:

  • diagnosticar lo que no funciona,
  • promover proyectos internos para reducir ineficiencias y mejorar la comunicación interna,
  • cambiar el estilo de autoliderazgo y aumentar la cohesión del equipo directivo,
  • definir los principios estratégicos que configurarán el nuevo paradigma empresarial
  • y desmontar las viejas estructuras, procesos y sistemas para crear otros nuevos, a través de la innovación y de proyectos de transformación.

En resumen, Inknowation es una empresa que ayuda a las organizaciones a transformarse y adaptarse a una realidad cada vez más cambiante.

El viernes por la tarde, unos minutos antes de que cerraran los comercios de mi barrio, fui a por una barra de pan para la cena. Entré en un establecimiento que ha inaugurado hace unas pocas semanas con un formato mixto de panadería, repostería, cafetería y productos básicos de alimentación.

En el mostrador quedaban algunos productos de bollería. Se intuía que, a primera hora, el surtido debía ser amplio y sugerente. De repente, me vino a la mente la idea de sorprender a mi familia, a la mañana siguiente, con un desayuno diferente, pues aunque a todos nos gusta iniciar el día con croissants, napolitanas o ensaimadas, solemos hacerlo con fruta, cereales o tostadas.

Teníamos previsto madrugar, por lo que pregunté a la persona que atendía a qué hora abrían habitualmente. La respuesta fue contundente: “¿a qué hora te interesa que abra?”.

Una vez escuché a alguien comparar la vida con un rollo de papel higiénico, ya que avanza mucho más deprisa cuanto más nos acercamos al final. Me pareció una definición bastante más positiva que la de quienes piensan que la vida es, simplemente, una mierda.

Algo de razón tenía, porque cuando tenemos la sensación, que no la certeza, de que queda mucha vida por delante, tendemos a malgastarla. Y, sin embargo, cuando sabemos que queda poca, la apreciamos e intentamos exprimirla al máximo.

144 horas

El pasado verano, una campaña publicitaria de la Fundación de Ayuda contra la Dorogadicción (FAD) presentaba a un joven real, Pablo, que a sus 21 años, prefirió renunciar al tiempo que derrochaba haciendo botellón con sus amigos para aprovecharlo en algo más útil.

Durante tres meses, Pablo dedicó tres horas diarias de cuatro días a la semana para aprender surf en las playas de Cantabria. En 144 horas aprendió a levantarse de la tabla cada una de las cientos de veces que cayó, hizo amigos, mejoró su aspecto físico. Según los creadores de la campaña, ese es el tiempo que gastan un millón de jóvenes a beber alcohol en verano. El slogan de la campaña es una invitación a la reflexión: “el tiempo que le dedicas al alcohol se lo quitas a todo lo demás”.